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InLac y FEN desmontan bulos sobre el consumo de lácteos y defienden con datos sus ventajas
El consumo de productos lácteos aporta beneficios en salud metabólica, muscular y ósea en el marco de una dieta variada y de estilos de vida saludables. La Organización Interprofesional Láctea (InLac) y la Fundación Española de la Nutrición (FEN) han vuelto a defender este mensaje en una jornada organizada por EFE Salud celebrada en Madrid, con datos extraídos de la investigación publicada en el Libro Blanco de los Lácteos que ambas organizaciones presentaron en el otoño de 2024.
Los estudios que recoge la publicación muestran una asociación inversa entre la ingesta de lácteos y el riesgo de diabetes tipo 2, así como un efecto protector frente a la obesidad en niños y adolescentes. En población mayor, el consumo de leche y yogur, incluidos los productos bajos en grasa, se vincula con una menor incidencia de síndrome metabólico, una reducción del riesgo cardiovascular y mejores valores de presión arterial.
El consumo regular de lácteos se asocia con una mejor densidad mineral ósea y una reducción del riesgo de osteoporosis y fracturas
En el ámbito músculo‑esquelético, se subraya el papel de las proteínas lácteas, que combinadas con entrenamiento de fuerza favorecen el aumento de la masa muscular. Además, el consumo regular de lácteos se asocia con una mejor densidad mineral ósea y una reducción del riesgo de osteoporosis y fracturas, con resultados especialmente consistentes en el caso de los lácteos fermentados.
Los expertos, basándose en evidencia científica, recomiendan el consumo de tres raciones al día de lácteos como media, tal como defendía también una campaña divulgativa europea. Y señalan un consumo aún mayor para colectivos con mayores necesidades, como adolescentes, embarazadas, mujeres durante la lactancia, personas de edad avanzada o deportistas.
En el caso de los niños en edad preescolar y escolar la recomendación se sitúa entre dos o tres raciones. En los adultos, el consumo de lácteos ayuda a cubrir el aporte recomendado de calcio, de potasio, con su importante papel en el control de la tensión arterial, de vitamina A, que preserva las mucosas, la piel y la visión, y de proteínas, que favorece el aumento y conservación de la masa muscular, un beneficio que destacan como importante también en personas ancianas.
Así lo explicaba la presidenta de FEN y coordinadora del Libro Blanco, Rosaura Leis, durante el foro informativo. Además, destacaba que estos alimentos son una fuente de magnesio y vitamina B2, entre otros nutrientes.
En el acto participó también el nutricionista y divulgador Pablo Ojeda, que explicó cómo la leche, el yogur o el queso “son alimentos con un enorme valor nutricional que, muchas veces, se juzgan de forma injusta. No es lo mismo la energía que aporta un producto con calorías vacías que la que aporta un lácteo natural: hablamos de proteínas de alta calidad, calcio, vitaminas y, en el caso de los fermentados, de un beneficio claro para la salud digestiva. Los lácteos bien elegidos encajan perfectamente en una alimentación saludable y equilibrada”.
Se encargó además de desmentir bulos que se han propagado en los últimos años sobre estos productos. “desde que engordan hasta que es mejor eliminarlos sin motivo médico. La evidencia científica dice justo lo contrario: no hay que excluir alimentos sin razón profesional. La leche, el yogur o el queso no solo no son el problema, sino que forman parte de la solución cuando hablamos de nutrición realista, sostenible y basada en ciencia. Comer con cabeza es informarse bien, no dejarse llevar por modas”.
El presidente de InLac, Javier Roza, también ha defendido la compra de productos lácteos de origen nacional por su profunda contribución a la sostenibilidad social, económica y medioambiental en el medio rural.
El libro blanco de los lácteos
El Libro Blanco de los Lácteos representa “un hito significativo en el ámbito de la nutrición y la divulgación científica”, destacan desde InLac. Además de los beneficios nutricionales de la leche y los derivados lácteos, la publicación analiza la evolución y situación del sector en treinta y cinco capítulos (todos ellos en formato DAFO) organizados en siete módulos. Más de cincuenta expertos del ámbito científico-académico participaron en su elaboración.
El presidente de InLac señaló durante la jornada informativa que la publicación “se ha convertido en todo un referente en España para poner en valor, no solo la importancia del sector lácteo para la economía y el empleo, sino también para la nutrición y el cuidado de la salud, en el marco de una dieta variada y equilibrada”.
