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Cómo abordar los desafíos que amenazan la seguridad alimentaria
Hoy, 7 de junio, es el Día mundial de la Seguridad Alimentaria. En Tecnifood hemos preguntado a compañías de la industria alimentaria de producto terminado sobre los desafíos a los que se enfrenta el sector para garantizar la inocuidad de los alimentos y qué papel juega y debe jugar la industria para conseguirlo. Producir la suficiente cantidad para abastecer adecuadamente a una población mundial en crecimiento exponencial y hacerlo de modo sostenible para no acelerar el cambio climático es el gran reto para la mayoría de las compañías consultadas, que nos ofrecen sus propuestas y reivindican, también, los compromisos que ya están adquiriendo e implementando para asegurar la producción de alimentos seguros
La seguridad alimentaria nos concierne a todos. Desde 2019, Naciones Unidas dedica el 7 de junio a la reflexión y sensibilización sobre su importancia y los riesgos, retos y soluciones para garantizar la inocuidad de los alimentos que llegan a los consumidores de todos los países. Durante toda la jornada de hoy, Día Mundial de la Seguridad Alimentaria, será protagonista de debates, mesas redondas, ponencias y encuentros enfocados a abordar los desafíos a los que se enfrenta y cómo protegerla en todo el mundo.
La cita da buena cuenta de la prioridad que ha adquirido la seguridad alimentaria en la agenda política y social, sobre todo desde que a finales de los años 90 varias crisis alimentarias pusieron de manifiesto la gran debilidad que tenía el sistema para garantizar la seguridad alimentaria y que derivó en una regulación europea mucho más exigente, el Reglamento (CE) n° 178/2002, que cubre todas las etapas de la producción y distribución de los alimentos.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha presentado recientemente la tercera edición de la campaña #EUChooseSafeFood, que incluye a 16 países. Este año pondrá el foco en “ofrecer sugerencias a los consumidores para garantizar una adecuada higiene alimentaria en el hogar y reducir el desperdicio de alimentos, así como en explicar las acciones que se están llevando a cabo en toda la UE para hacer frente a las enfermedades de origen alimentario”, destacan en la organización.
Y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) han elegido el Día Mundial para conmemoran los 20 años del Comité Científico de la Agencia. Y lo hacen con una Jornada sobre la Evaluación de Riesgos. El presidente de la Aesan, Rafael Escudero, ha destacado durante la inauguración “la excelencia y altísimo nivel académico de los miembros y su vocación de servicio público” en el Comité.
El papel de la industria
La industria alimentaria juega un papel determinante para garantizar la seguridad alimentaria. Por eso en Tecnifood hemos recabado la opinión de asociaciones profesionales y de fabricantes de alimentación y bebidas de producto terminado de diferentes categorías sobre los retos que deben afrontar en su día a día y cómo consiguen hacerlos llegar a los consumidores con seguridad.
Aecoc
“El sector alimentario debe ser protagonista de la transición y la seguridad alimentaria debe desempeñar un papel clave” Desde la Asociación de Fabricantes y Distribuidores Aecoc reflexionan sobre uno de los grandes desafíos para el sector alimentario. “Se encuentra en un momento clave para afrontar los retos de las próximas décadas. Se estima que en el año 2050 deberemos ser capaces de producir suficientes alimentos, seguros y saludables, para alimentar a una población mundial que alcanzará los 10.000 millones de personas. Y este incremento de la producción y disponibilidad de alimentos deberá hacerse en un escenario de escasez de recursos, calentamiento global y cambio climático”, ha explicado a Tecnifood Xavier Pera, responsable de Seguridad Alimentaria de esta organización.
“La seguridad alimentaria debe estar en la base de esa transición en la que el sector debe trabajar, garantizando la inocuidad de los alimentos que se produzcan en este nuevo contexto y teniendo además en cuenta el entorno y cómo nos afectan los nuevos requerimientos en materia de sostenibilidad. Y es que ninguno de los ejes de cambio está exento de riesgos”, señala Xavier Pera.
Entre los riesgos concretos a tener en cuenta destaca la contaminación ambiental por metales pesados o micro plásticos, entre otros; la aparición de aparición de especies exóticas invasoras, micotoxinas o patógenos por el cambio climático, también los provocados por nuevas prácticas relacionadas con procesos de economía circular, upcycling, plásticos reciclados en contacto con alimentos o nuevos alimentos y los derivados de la globalización: nuevas zoonosis (concepto One Health)…
“El sector alimentario debe ser protagonista de esta transición y la seguridad alimentaria está llamada a desempeñar un papel clave en ella. No obstante, es evidente que las empresas no pueden acometer solas un reto tan importante para el conjunto de la economía y la sociedad. Necesitamos disponer del conocimiento científico que permita detectar y atajar los nuevos riesgos, un marco regulatorio que dé seguridad jurídica al sector y un consumidor bien formado e informado que acompañe esta transición del modelo. Avanzar hacia ese nuevo modelo alimentario nos conviene y compete a todos”, destaca el responsable de Aecoc.
Pera opina que “el sector es consciente de la magnitud de este desafío” y, por ello, ya “está respondiendo con innovación o nuevas tecnologías aplicadas a la producción y control de alimentos”.
FIAB
“La UE tiene uno de los sistemas alimentarios más seguros del mundo” La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) recuerda que el marco legislativo de seguridad alimentaria de la Unión Europea garantiza a sus consumidores “uno de los sistemas alimentarios más seguros del mundo. Desde que el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron la legislación alimentaria general (Reglamento (CE) Nº 178/2002 en 2002), existe un marco funcional para garantizar la seguridad alimentaria y permitir el desarrollo del mercado único”, señala el director de Política Alimentaria, Nutrición y Salud de FIAB, Enrico Frabetti.
Ese marco incluyó, además, la creación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF), ambas instituciones en pleno funcionamiento.
Desde FIAB subrayan que “la industria alimentaria ha jugado un papel activo en este logro, asumiendo la seguridad alimentaria como elemento indispensable y no negociable. En el futuro, la creciente importancia de los objetivos de sostenibilidad, especialmente la reducción del desperdicio alimentario, también debe considerarse cuando se trata de temas relacionados con la seguridad alimentaria”.
En respuesta a Tecnifood, la organización aprecia una posible falta de coherencia entre la inocuidad de los alimentos, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad e insta a los legisladores y los gestores de riesgos a abordar de modo adecuado este asunto. “Es necesario equilibrar estos objetivos de manera razonable. De lo contrario, la creciente sensibilidad de los métodos analíticos y la reducción de los límites legales de forma continua, inevitablemente causarán más desperdicio de alimentos, aunque no necesariamente aumentarán la protección del consumidor”, indica Enrico Frabetti.
Nestlé España
Ciencia, tecnología y digitalización “para unos procesos de calidad más seguros y eficientes” Cualquier departamento de Seguridad Alimentaria, explica Javier Rubio, responsable de Calidad de Nestlé España, debe “mantener un reto continuo para mejorar el sistema de gestión de calidad y con ello garantizar la seguridad del producto, prevenir incidentes de calidad y eliminar defectos a través de la revisión de los objetivos y resultados de calidad”.
Para ello, indica Rubio, es necesario “seguir trabajando en los planes de control y monitoreo sobre las materias primas que aseguren que los peligros químicos, microbiológicos, físicos y de alérgenos, así como de posible fraude, estén bajo control y cumplen con todos los requisitos legales. Asimismo, se debe seguir fomentando una cultura de calidad y seguridad alimentaria en las compañías con el objetivo de desarrollar, fabricar y proporcionar productos y servicios sin defectos en los que las personas y las familias confíen y prefieran”.
Además, es necesario en su opinión, seguir apostando por la ciencia, la tecnología y la digitalización “para conseguir unos procesos de calidad cada vez más seguros y eficientes en todas las etapas de la cadena de suministro. Nestlé sigue trabajando para asegurar la calidad y seguridad alimentaria de todos sus productos", sin olvidar sus compromisos medioambientales que, por ejemplo, han fijado para 2025 tener el 95% de sus envases de plástico reciclados a nivel mundial y alcanzar el 100% lo antes posible. Además, la compañía confía en la agricultura regenerativa, que permita proteger y restaurar el medio ambiente, mejorar los medios de vida de los agricultores y el bienestar de las comunidades agrícolas.
Florbú
“Tratamos de hacer de la seguridad alimentaria un proceso más, inherente a la cultura de nuestra empresa” El crecimiento en la demanda mundial de alimentos y el comercio internacional de los productos, el cambio climático, la escasez de recursos y la limitación en el acceso a los alimentos, el incremento de las importaciones de materias primas desde terceros países y la producción alimentaria sostenible son los principales desafíos vinculados a la seguridad alimentaria mundial, en opinión de Florbú.
“En este contexto, los sistemas de seguridad alimentaria son fundamentales para continuar garantizando la inocuidad de los alimentos que elaboramos y que produciremos en el futuro y junto a ellos, la innovación en nuevas prácticas agrícolas y en tecnologías que permitan aumentar la eficiencia y productividad, serán claves para hacer frente a los desafíos que se nos plantean en el futuro cercano”, señalan desde esta compañía, que alude a la necesidad de mantener “los esfuerzos realizados frente a los riesgos que hoy nos siguen afectando, pero actualizando el modelo de seguridad frente a estos nuevos retos”.
En su caso, indican, “seguimos un proceso de mejora continua, con una fuerte apuesta por incorporar nuevas herramientas y tecnologías digitales que nos están permitiendo afianzar nuestra eficiencia y coordinación de todo el sistema de seguridad alimentaria”. La digitalización y la automatización de los procesos de calidad y seguridad alimentaria integrados con el resto de sistemas de la empresa es, aseguran, “fundamental para garantizar la trazabilidad y disponer de herramientas para una evaluación de riesgos eficaz. En La Flor Burgalesa tratamos de hacer de la seguridad alimentaria un proceso más, inherente a la cultura de nuestra empresa, aplicable a toda nuestra gestión”.
Interdulces
Calidad, clave para ganar en competitividad y seguridad alimentaria “La calidad es de fundamental importancia para competir en los mercados nacionales e internacionales, así como para garantizar productos seguros y auténticos para el consumidor”, indican en Interdulces. Para garantizar unos estándares de seguridad y calidad alimentaria, la organización considera necesario implicar en los objetivos de las compañías tanto a la dirección como a todo el personal y a los colaboradores de la misma.
Interdulces pone como ejemplo el Sistema de Gestión de Calidad y Seguridad Alimentaria desarrollado por la compañía Bulgari Agostino, una de las marcas que representa, basado en la norma UNI EN ISO 9001:2015 y las normas BRC e IFS, documentado en el Manual Integrado de Calidad y HACCP y procedimientos relacionados. “Creemos que ilustra muy bien los estándares con los que trabaja Interdulces”, señalan.
El Sistema que aplican se basa en garantizar la elaboración de productos sanos, seguros y auténticos para el consumidor y de conformidad con la ley; mantener una actividad constante de atención a las necesidades para la satisfacción del cliente; obtener el nivel de calidad establecido y acordado a precios competitivos; mejorar el producto a través del progreso continuo en la calidad de los procesos operativos y de gestión, así como la búsqueda de innovaciones tecnológicas.
Además, ponen el foco en mantener una base de proveedores capaz de suministrar materias primas con una buena relación calidad/precio; comunicarse rápidamente con proveedores, clientes y autoridades competentes en caso de emergencias relacionadas con la seguridad del producto; satisfacer los requisitos del producto y del proceso mediante la provisión de recursos suficientes y pertinentes.
También tienen en cuenta a todo el personal, al que involucran en la mejora continua del proceso y del producto, a través de formación específicas, difundiendo la cultura de calidad y seguridad alimentaria y protegiendo su propia seguridad y derechos. Controlar y minimizar el impacto medioambiental y el ahorro energético son también claves para esta empresa y para Interdulces.
Sucesores de Frutos Secos San Blas
“El principal desafío es pasar de las cuestiones teóricas a la práctica y que su implantación sea efectiva” La seguridad alimentaria es “el pilar alrededor del cual se plantea la dirección y expectativas de Sucesores de Frutos Secos San Blas", explican en la compañía, que ha creado un equipo multidisciplinar “que vela por que todo el personal sea conocedor y se implique en este fin”.
Para esta empresa “el principal desafío es superar la barrera de pasar de las cuestiones teóricas a la práctica y que su implantación sea efectiva”. Por ello, explican, la industria alimentaria debe “invertir en formaciones, ideas de mejoras y planes de motivación que hagan participe a todos los eslabones de la cadena en esta gran labor; aportando nuevas herramientas para mantener un ambiente de alimentos inocuos".
Nuestros objetivos, explican a Tecnifood, "deben de estar centrados en dedicar tiempo y atención a la información y formación, dando especial valor a las responsabilidades y compromiso de nuestros empleados para así generar unos pilares que sustenten una cultura de inocuidad alimentaria sólida”.
Risi
"La seguridad alimentaria trabaja sobre dos pilares fundamentales: el control y la prevención, analizando los riesgos y anticipándose a ellos" Laura Iriarte Lucas, directora de Calidad y Medioambiente de Risi, afirma que, desde un punto de vista global, en la compañía identifican los principales desafíos, "aunque no los únicos", en dos grandes grupos: el crecimiento de la población mundial junto con la disponibilidad de alimentos seguros que cubran sus necesidades; y la diversidad de orígenes de materias primas que puedan proceder de lugares con sistemas de control y prevención más o menos desarrollados.
"El papel protagonista que desempeñamos como industria alimentaria ante este escenario es clave para dirigir nuestros esfuerzos hacia los retos que se plantean, sin perder de vista las premisas fundamentales de nuestra actividad: la inocuidad de los alimentos y la sostenibilidad de nuestros procesos. Para ello, en Risi nos apoyamos en certificaciones que corroboran estas premisas, como son la certificación IFS e ISO 14.001", señala Iriarte Lucas.
Y añade: "Para todo ello, el gran aliado con el que contamos es la tecnología y sus continuos avances, cuya contribución a la seguridad alimentaria es indiscutible".
Cervezas Ambar
“La seguridad alimentaria debe estar integrada en la cultura de toda la empresa” “La operativa de cualquier compañía dedicada a elaborar y comercializar alimentos o bebidas esté sometida a unas exigencias y a un regulatorio muy amplio y estricto para asegurar la inocuidad de los productos. El compromiso con la calidad y la seguridad alimentaria es la primera y mayor responsabilidad que asume la compañía ante la sociedad, ante sus empleados, clientes y consumidores”, explican a Tecnifood en Cervezas Ambar.
Por eso en esta empresa consideran que “la integración y el desarrollo, real y efectivo, de la seguridad como principal máxima de la organización” es uno de los mayores desafíos para la industria. “Más allá del cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios, del impulso de la I+D y la mejora continua de la seguridad de toda la cadena de valor”.
La seguridad alimentaria, señalan, “debe estar integrada en la cultura de toda la empresa, y ser asumida como prioridad por todos los elementos de la cadena de valor, incluidos proveedores y distribuidores, incluso el consumidor. Como tal, implica el reto de mantener unas instalaciones punteras, atención a todos los avances científicos y tecnológicos, y políticas de prevención y mejora vivas, así como una formación constante”.
Mia Foods
Atención a la importación de productos desde países con normas más laxas En la compañía Mia Foods destacan entre los obstáculos para garantizar la seguridad alimentaria “el cambio climático, las sequías y fenómenos meteorológicos extremos que afectan directamente a la producción y disponibilidad de los alimentos”. Y, también, “prácticas agrícolas no sostenibles como la sobreexplotación de recursos hídricos o la deforestación que ponen en peligro la producción de los alimentos, aunque en un futuro menos inmediato”.
Además, advierten cómo “la creciente importación de materias primas provenientes de países menos desarrollados en los que la producción y el procesado de alimentos y materias primas tienen unas normas mucho menos restrictivas que en Europa están poniendo en riesgo nuestros sistemas de gestión de calidad”.
Cremyco
La industria está jugando “un papel importante en la detección y monitorización rápida de riesgos” Para garantizar la seguridad alimentaria, las empresas del sector de alimentación y bebidas están desempeñando “un papel importante implantando para la detección y monitorización rápida de riesgos y apostando por materias primas seguras y saludables”, señalan desde Cremyco.
En opinión de esta compañía, los principales desafíos a los que se enfrenta la seguridad alimentaria hoy en día están vinculados, también, con “el incremento de proveedores de países poco desarrollados donde la seguridad alimentaria es mucho más leve e incluso carecen de ella; el aumento de los casos de fraude debido a la variabilidad de disposición de las materias primas; así como de las alertas relacionadas con el consumo de alimentos”. Y, además, con la mayor demanda de productos más saludables, sin azúcar y/o aditivos por parte de los consumidores.
Acesur
Los cinco desafíos para la seguridad alimentaria En Acesur identifican cinco grandes desafíos a los que se enfrenta la industria alimentaria, comenzando por el cambio climático que está afectando a la producción agrícola en todo el mundo. “La industria alimentaria desempeña un papel crucial al implementar prácticas agrícolas sostenibles, promover la conservación de los recursos naturales y desarrollar tecnologías que ayuden a mitigar los efectos del cambio climático en la producción de alimentos”, señalan en la compañía.
La pérdida y desperdicio de alimentos también tiene un impacto negativo en la seguridad alimentaria y la industria, indican, puede implementar mejores prácticas de manejo y almacenamiento y de concienciación para frenarlo. También tiene un papel protagonista para hacer frente a la agricultura intensiva y uso de agroquímicos, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles, como la agricultura orgánica y regenerativa, que reducen la dependencia de los agroquímicos y promueven la salud del suelo y la biodiversidad.
La seguridad alimentaria en países en desarrollo es el cuarto desafío que mencionan, comprometida por la falta de infraestructura, de acceso a servicios básicos y capacidad para hacer frente a crisis alimentarias. Promover el desarrollo agrícola sostenible en estos países, la transferencia de conocimientos y tecnología y apoyar el desarrollo de cadenas de suministro eficientes y resilientes son formas de abordarlos, así como asegurar que los alimentos importados cumplen con los estándares de seguridad y calidad y garantizar la trazabilidad de los productos a lo largo de la cadena de suministro global. Mayor cooperación internacional en regulación y control de alimentos es también un mecanismo para garantizar la seguridad alimentaria a nivel mundial.
Aceitunas Cazorla
"Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos es crucial para mejorar la seguridad alimentaria" La mayor demanda de alimentos por el crecimiento de la población mundial y la presión que supone sobre la producción agrícola y la capacidad de alimentar a todos de manera adecuada es uno de los desafíos a los que se enfrenta la seguridad alimentaria también para Aceitunas Cazorla, que además recuerda los efectos del cambio climático y la escasez de agua en muchas regiones.
“Somos conscientes también de que existe una distribución desigual de los recursos alimentarios en el mundo. Muchas personas no tienen acceso físico o económico a una alimentación adecuada, lo que lleva a la inseguridad alimentaria y la malnutrición. Y vemos cómo se desperdician grandes cantidades de alimentos en todas las etapas de la cadena de suministro. Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos es crucial para mejorar la seguridad alimentaria”, indican en esta empresa.
La industria alimentaria tiene un papel relevante que jugar para garantizarla. “Desde Aceitunas Cazorla destacamos y priorizamos la nutrición ya que las aceitunas son una fuente de nutrientes esenciales que contribuyen a mejorar la nutrición y la salud de las personas. También nos preocupa generar empleo y contribuir al desarrollo económico de las áreas rurales donde se cultiva. Incluso cuando impulsamos la economía de los países productores y la exportación, siempre que se realice de manera justa y equitativa. También, señalan, adoptando prácticas agrícolas sostenibles “que promuevan la seguridad alimentaria a largo plazo al preservar los recursos naturales necesarios para la producción de alimentos”.
