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El Institut Cerdà elige los 20 proyectos más innovadores de 2023
Un proyecto del centro tecnológico CNTA y otro de la compañía especializada en pesaje para la industria alimentaria Dibal se encuentran entre los 20 más innovadores desarrollados el año pasado en España, según el Institut Cerdà, que los ha presentado durante la séptima edición del Observatorio de Innovación en Gran Consumo (OIGC). En 2023 identificaron hasta 350 iniciativas novedosas, entre las que destacan las relacionadas con la descarbonización, la reducción de las desigualdades sociales y la nutrición saludable
La séptima edición del OIGC, el Observatorio de Innovación en Gran Consumo del Institut Cerdà, ha presentado los 20 proyectos más innovadores de los 350 que detectó el año pasado en este ámbito. Destaca esta edición que dos de cada tres innovaciones son iniciativas en los procesos, situándose por delante de las de producto. Buena parte de ellas están relacionadas con la descarbonización, la reducción de las desigualdades sociales y la nutrición saludable.
La selección se ha realizado teniendo en cuenta más de mil entidades del sector y de realizar durante diez meses un exhaustivo trabajo de monitorización y análisis. 16 expertos independientes hicieron una selección previa de 59 proyectos y una comisión eligió finalmente las más destacadas del año pasado y que más se ajustan a los parámetros establecidos.
Proyectos colaborativos
Entre esas 20 se encuentra la iniciativa Eatex Food Innovation Hub, desarrollada por el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria CNTA con la colaboración del Gobierno de Navarra. Se trata de un centro de innovación colaborativa que impulsa la transferencia e implantación de tecnología en la industria agroalimentaria a través de distintos programas.El 56% de las iniciativas identificadas el año pasado fueron colaborativas entre un fabricante y un distribuidor
“En esta séptima edición del Observatorio ha despuntado la tan necesaria colaboración público-privada como un modelo eficiente y eficaz que beneficia, sin duda, a la ciudadanía y al conjunto económico y social”, destacó Carlos Cabrera, director general del Institut Cerdà durante el último OIGC, celebrado en la sede del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, en Madrid.En su opinión, “la colaboración se ha consolidado como un elemento clave para la innovación y el avance del sector”. Además, el 56% de las iniciativas identificadas el año pasado fueron colaborativas entre un fabricante y un distribuidor o en proyectos de sostenibilidad llevados a cabo entre fabricantes y el tercer sector.
Otro de los proyectos colaborativos innovadores para el Gran Consumo fue el presentado por la compañía especializada en equipos de pesaje y control Dibal que ha desarrollado junto con la empresa Grabit el primer software capaz de reconocer automáticamente los productos a pesar en balanzas de comercios alimentarios. La solución, a la que han llamado g.Fresh, ya está en el mercado.
Se trata, señalan en la compañía, de una "solución revolucionaria implementada en las balanzas PC, que ayuda a la identificación del producto que se coloca en el plato, mejorando significativamente la experiencia del cliente en las secciones de autoservicio de los supermercados y contribuyendo a la reducción de la pérdida desconocida".
El Observatorio también ha destacado las primeras cervezas elaboradas con excedentes de pan del comercio alimentario, desarrolladas por Pascual Innoventures, Cerveza Mica y RobinGood; el programa Joves Futur+ de Fundación La Caixa y Fundació Barça, dirigido a la inserción sociolaboral de jóvenes extutelados en empresas de sectores como el Gran Consumo.
También entre los proyectos más innovadores, el primer film transparente del mercado que incorpora un sistema con guillotina para facilitar el corte del papel con precisión, desarrollado por Plasfesa Products y Mercadona; o el Tutti, la primera variedad de manzana adaptada a climas cálidos, que ha desarrollado el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA).
“Debemos ser capaces de trasladar a la sociedad esa capacidad de innovación que tiene toda la cadena de Gran Consumo, ese debe de ser el reto”, indicaba durante el OIGC Teresa Riesgo, secretaria general de Innovación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. En su opinión, además, es fundamental implicar a toda la sociedad en los procesos de innovación.
Los diez desafíos
La gestión de la información y la comunicación con el consumidor, entre los desafíos del sector
El Observatorio de Innovación en Gran Consumo ha detectado diez grandes desafíos en el actual contexto socioeconómico: la protección de los ecosistemas y la biodiversidad, la descarbonización, el impulso de la economía circular, la reducción de las desigualdades sociales y territoriales, la formación y proyección de los trabajadores del sector, la nutrición saludable, la hiperpersonalización de la oferta, la gestión de la información y la comunicación con el consumidor, la cadena de suministro sostenible, eficiente y resiliente, y la colaboración público-privada como catalizador de la innovación.Isabel Bombal, directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se refirió durante el acto a “la sostenibilidad, la cohesión social y territorial, el foco en el consumidor y la eficiencia en la cadena como las cuatro palancas que impulsan la innovación en el sector agroalimentario y que contribuyen al desarrollo integral de las zonas rurales”.
Desde que se puso en marcha, el Observatorio de Innovación en Gran Consumo ha identificado casi dos mil innovaciones en todos los procesos y agentes de la cadena, “lo que demuestra la capacidad del sector para afrontar los continuos retos y responder con iniciativas novedosas a los desafíos actuales y a las demandas de los consumidores”, señalan desde el Institut Cerdà, que se rige por el Manual de Oslo de 2018 de la OCDE sobre Innovación.
