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InLac, contra el desperdicio alimentario estas Navidades
Se acabó la creencia de que ‘mejor que sobre que no que falte’ en las mesas navideñas. La Organización Interprofesional Láctea (InLac) impulsa estas Navidades el desperdicio alimentario 0 a través de distintas iniciativas en redes sociales y televisión, enmarcadas en la campaña europea ‘Cuenta con los productos lácteos europeos’.
No solo por sus consecuencias medioambientales que genera el desperdicio de alimentos, también, señalan, porque va en contra de la soberanía alimentaria en unas circunstancias en las que millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a los alimentos de primera necesidad.
“Hay que contar con alimentos como los lácteos que nos permitan hacer ‘Cocina de Desperdicio Cero”
“Hay que planear el menú más con la cabeza que con el corazón para que no sobre nada. Y contar con alimentos que nos permitan hacer ‘Cocina de Desperdicio Cero’, como puedan ser los lácteos. Son tan versátiles que, con un poco de imaginación, lo que sobra puede tener muchas vidas en tu mesa”, señala la directora gerente de InLac, Nuria María Arribas.
“Cuando no tiramos comida, tampoco tiramos el esfuerzo por ser sostenibles de todo un sector. Debemos contar con los lácteos europeos, para que antes de que se conviertan en desperdicio, se conviertan en receta”.
Los supra-reciclados
Los supra-reciclados son aquellos alimentos que, como los lácteos, pueden ayudar a disminuir los residuos y el desperdicio de comida. Una tendencia en auge no solo entre los consumidores, también entre los profesionales de la hostelería, que cada vez más reutilizan los excedentes de unos platos para crear nuevas elaboraciones.
Desde InLac destacan que “esta tendencia nos está llevando a todos a reinventarnos y a descubrir nuevos usos de los alimentos, así como a reducir costes y desperdicios, optimizando cada alimento y reduciendo nuestra huella ambiental. Algo que, sin duda, agradece nuestro bolsillo, y también el Planeta”.
Los lácteos adquieren protagonismo al amparo de esta tendencia y, además, recuerda la catedrática en Nutrición y Doctora en Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, Rosa María Ortega, “una dieta equilibrada incluye 2-3 raciones de lácteos al día en niños y adultos y 3-4 si hablamos de ciertas etapas y colectivos con necesidades adicionales, como durante la adolescencia, en mujeres embarazadas o durante el periodo de lactancia, en la edad avanzada y en el caso de los deportistas”.
Los trucos de una chef
También la chef Pepa Muñoz, (El Qüenco de Pepa), miembro del Comité de Sostenibilidad Láctea que asesora la campaña europea, ha dado algunos trucos de reutilización:
“Si sobra una cuña de queso, se puede aprovechar. Por ejemplo, se puede hacer al día siguiente pasta o rayarlo sobre un arroz. También se pueden hornear unas galletitas saladas de queso. Con un yogur podremos elaborar un bizcocho para cinco personas”.
“La cocina es alimentación y esta a su vez es medicina preventiva”
“Los lácteos son alimentos que desde siempre se han utilizado en los hogares y debemos ponerlos en valor, porque la cocina es alimentación y esta a su vez es medicina preventiva”, confiesa la chef. Y es que la cultura gastronómica europea tiene mucho de cocina tradicional, marcada por ingredientes obtenidos en el entorno más inmediato, de forma sostenible, y que son beneficiosos para nuestra salud, “y en esto, los lácteos en todas sus variantes son la punta de lanza”.
Muñoz ofrece algunos consejos más para integrar los lácteos como nadie en un sinfín de platos y postres:
“Como entrante o principal, no conozco a nadie a quien no le gusten las croquetas, y precisamente los lácteos cobran protagonismo como gran ingrediente central. En la repostería, el abanico de posibilidades es ingente, vinculado en muchas ocasiones a una herencia de recetas que han pasado de generación en generación y que han perdurado hasta nuestros días, permitiendo aprovechar al máximo los recursos y no desperdiciar nada”.
