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Mejora la percepción del consumidor sobre la carne cultivada, según Ainia
El 63% de los consumidores españoles están dispuestos a probar la carne cultivada, según el Informe que Ainia ha presentado sobre la percepción y la disponibilidad a consumir carne artificial. El centro tecnológico desarrolla dos proyectos, el Smartmeat y el Vegext, en los que se investiga cómo conseguir una producción eficiente, sostenible y rentable para la industria de carne in vitro y cómo mejorar la textura de los análogos cárnicos respectivamente
El informe ‘Percepción del consumidor sobre la carne cultivada’ realizado por Ainia ofrece datos relevantes sobre los niveles de aceptación de la carne desarrollada en el laboratorio.
El estudio, financiado por la Conselleria d’Innovació, Universitats, Ciéncia i Societat Digital, ha sido presentado por la directora general de esta institución, Sonia Tirado; la directora general de Ainia, Cristina del Campo, y la responsable de Investigación de Mercados del centro tecnológico, Cristina Jodar, en el marco del proyecto Smartmeat.
El informe revela que ya más de la mitad de los españoles, el 63%, no tiene ningún reparo a consumir carne cultivada y el 46% está dispuesto a comprarla. Y entre las principales razones que argumentan: el bienestar animal (63%), el respeto al medioambiente (50%) y la curiosidad por probarla (48%).
Por el contrario, entre las principales barreras que encuentran los consumidores para no comprarla, se señalan: un posible precio elevado (52%), falta de información (45%) y desconfianza (44%).
El perfil
La generación Z y los consumidores con hábitos de alimentación saludables son los más dispuestos a consumir carne artificial y los milleninal y los reducetarianos son los que más han reducido el consumo de proteína animal.El 78% de los consumidores está dispuesto a complementar el consumo de carne cultivada con carne tradicional o con alternativas vegetales
Un 34% de las personas consultadas para el estudio, 1 de cada 3, señalaron que habían disminuido el consumo de productos con proteínas de origen animal en los dos últimos años y la proyección apunta que su consumo seguirá disminuyendo en mayor proporción que la proteína vegetal y los alimentos enriquecidos con proteínas. Así lo consideran también buena parte de los consumidores. El 53% opina que en los próximos años aumentará su consumo de proteína vegetal. Para el 39% la oferta de productos alternativos es suficiente, pero aún un 33% reclama más variedad.En cualquier caso, aunque el 23% consume ya proteína vegetal y 1 de cada 3 alimentos enriquecidos con proteínas, el 95% de los encuestados manifestaron consumir proteína animal habitualmente. Y otro dato relevante: la mayoría de los consumidores, un 78%, señala el estudio de Ainia, está dispuesto a complementar el consumo de carne cultivada con carne tradicional o con alternativas vegetales.
Nuevas fuentes de proteína
En los últimos 12 años, la población mundial se ha incrementado en 1.000 millones de personas, hasta alcanzar los 8.000, según los datos publicados hace unos meses por Naciones Unidas. El organismo internacional advierte que el ritmo de crecimiento es imparable y estima que dentro de siete años, en 2030, seremos ya 8.500 millones.
"Los resultados de este estudio serán de utilidad a las empresas para identificar oportunidades y barreras en el lanzamiento al mercado de productos elaborados a partir de carne cultivada"
En Ainia insisten en la necesidad de desarrollar procesos agroalimentarios más eficientes y sostenibles para poder hacer frente a la demanda y, además, el uso de nuevas fuentes proteicas que garanticen "un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medioambiente”, en línea con el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030."Los resultados de este estudio serán de utilidad a las empresas para identificar oportunidades y barreras en el lanzamiento al mercado de productos elaborados a partir de carne cultivada, y cómo podrían afectar aspectos como la salud, el consumo de recursos naturales o el bienestar animal en su decisión de compra", señalaba la directora general de Innovación de la Conselleria d’Innovació durante la presentación del informe. “Desde la Generalitat trabajamos para que la industria incorpore soluciones tecnológicas innovadoras que hagan más eficientes sus procesos de producción.
Smartmeat y Vegext
Las empresas de alimentación deben afrontar el reto de dar respuesta a esa demanda creciente de proteína animal con alternativas novedosas basadas en vegetales, insectos, proteínas microbianas (SCP), leguminosas o carne cultivada, entre otras fuentes. Cristina del Campo detalló durante la presentación la necesidad de superar aún importantes desafíos tecnológicos en el desarrollo de análogos cárnicos o carne obtenida en laboratorio para que los consumidores las acepten sin ningún reparo. Entre ellos, “ lograr unas propiedades organolépticas similares a la carne o el alto coste de producción, que requieren de un amplio esfuerzo en investigación, innovación y desarrollo”.El proyecto Smartmeat está enfocado a la investigación y desarrollo de las tecnologías adecuadas para conseguir la producción eficiente, rentable y sostenible de carne in vitro
A todo ello, apuntaba la directora general de Ainia, “se suman las tendencias que demandan una alimentación personalizada; es decir, soluciones que consideran el estado de salud, preferencias, actividad física, ritmos de vida de la población, y por supuesto, la prevención o el tratamiento de enfermedades, que, junto con la búsqueda de proteínas alternativas, puede considerarse el principal motor impulsor de la innovación en el sector agroalimentario actualmente”.
El centro tecnológico está trabajando en dos proyectos para superar estos retos: el Smartmeat y el Vegext. El proyecto Smartmeat, respaldado de la Conselleria d’Innovació, está enfocado a la investigación y desarrollo de las tecnologías adecuadas para conseguir la producción eficiente, rentable y sostenible de carne in vitro y, en concreto, "a la generación y adaptación tanto de conocimientos como de tecnologías con un alto potencial de transferibilidad".
En el marco del proyecto Vegext, Ainia está investigando el uso de tecnologías de extrusión para mejorar la textura en los análogos cárnicos vegetales, uno de los principales retos tecnológicos de estos productos elaborados a partir de fuentes proteicas alternativas como la soja, el guisante, cereales (arroz, cáñamo), insectos (Tenebrio molitor), patata y otras leguminosas. “Esta innovadora tecnología es una de las líneas tecnológicas de mayor repercusión y potencial para superar este problema”, señalan en el centro tecnológico.
