DMK Industry presenta Wheyco™ W80 I LAF, un concentrado de proteína de suero (WPC80) premium sin lactosa con excelente solubilidad para obtener texturas suaves, un perfil lácteo limpio y un rendimiento constante. De sabor suave y neutro ofrece una alta...
Los subproductos del arroz pueden convertirse en nuevos alimentos o biopesticidas
El salvado de arroz, la capa exterior que se retira durante el proceso de pulido del arroz blanco destinado al consumo humano, ha sido hasta ahora un subproducto agrícola al que apenas se daba valor, empleándose tan solo como alimento para los animales. Una investigación del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha demostrado, sin embargo, que puede tener distintas aplicaciones de alto valor.
Estos residuos hasta ahora infravalorados “pueden convertirse en una fuente sostenible y económica para la producción de enzimas y sus aplicaciones industriales, alimentos o productos farmacéuticos mediante el uso de hongos filamentosos, comúnmente conocidos como flores”, explican en un comunicado.
“Aún se requiere más investigación para optimizar el rendimiento y escalar los procesos”
“Cuando estos hongos se cultivan sobre subproductos agrícolas, se obtienen cócteles enzimáticos que tienen múltiples aplicaciones en sectores como el alimentario, el farmacéutico o el energético, convirtiendo lo que quedaba como residuo en un recurso de alto valor añadido”, explica Sandra Guerories, del grupo de investigación de Garfactory.
En concreto, los productos enzimáticos en este estudio se pueden aplicar a la producción de biocombustibles (celulasa y β-glucosidasa); a la industria de la panadería (xilanasa y β-xilosidasa); para la clarificación de jugos y la mejora de alimentos para animales (α-L-arabinofuranosidasa); además de obtener productos lácteos para personas intolerantes a la lactosa mediante la descomposición de esta sustancia (β-galactosidasa o lactasa).
Paloma Manzanares, miembro del grupo de investigación IATA-CSIC, lo explica de este modo: “Procesos que en la naturaleza tardarían mucho tiempo se concretan en segundos. Por eso tienen un gran interés industrial, ya que permiten que muchos procesos, desde la producción de alimentos hasta la fabricación final de biocombustibles, sean aún más eficientes y rápidos, y con una mayor reducción de contaminantes”.
El resultado del proyecto tiene especial relevancia porque cada año se cultivan 72 millones de toneladas de arroz en el mundo (es el segundo más cultivado) y el subproducto es, por tanto, también muy abundante.
Una alternativa más sostenible y económica
La alternativa basada en la fermentación fúngica sobre residuos agrícolas propuesta desde el IATA resulta más sostenible y tiene menor coste que la actual producción industrial de enzimas, que depende de costosos procesos químicos o bacterianos, aunque desde el Instituto advierten que “aún se requiere más investigación para optimizar el rendimiento, escalar los procesos y cumplir con las regulaciones”.
El estudio también identifica proteínas con potenciales productos antifúngicos para especies del género Penicillium. En concreto, P. parvofructum generó hasta tres tipos de estos chips proteicos, ricos en cisteína, que tienen la capacidad de inhibir hongos patógenos sin afectar a las células humanas.
“Las proteínas antifúngicas tienen un gran potencial en el campo de los biopesticidas o como agentes antimicrobianos en agricultura y medicina”, señala José F. Marcos, investigador del grupo que publica el estudio.
