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Los logros de la Red TecnomiFood para la industria nutracéutica
La Red TecnomiFood, integrada por centros tecnológicos y liderada por Eurecat, desarrolla un innovador modelo de investigación colaborativa que está permitiendo impulsar las tecnologías ómicas para el desarrollo de alimentos funcionales y nutracéuticos. Ya se han ejecutado 3,25 millones de euros en contratos con distintas empresas y la cifra alcanzará dos millones más al cierre del ejercicio 2022.
Eurecat está al frente desde 2020 de la Red Tecnomifood, un proyecto de investigación colaborativa creado aquel año que plantea como fin facilitar el acceso a las tecnologías ómicas a las empresas que están desarrollando nuevos alimentos funcionales, nutracéuticos e ingredientes para ayudarlas a hacerlos lo más efectivos, seguros y beneficiosos posibles.
La nutrición de precisión personalizada y la nutrición de precisión grupal son ahora los grandes desafíos de la industria alimentaria
Antoni Caimari, director del área de Biotecnología de Eurecat, señala que el acceso empresarial a estas tecnologías se realiza en todas las etapas de valor, “desde el diseño, el desarrollo y demostración del potencial saludable de un ingrediente hasta la elaboración de un alimento funcional o nutracéutico”. La Red ha permitido poner a disposición del sector industrial “ un sistema de centros tecnológicos en cooperación que reúne, en una sola infraestructura, todo lo necesario para resolver dificultades, aprovechar las oportunidades y adelantarse a las tendencias de ingredientes y alimentos funcionales”.Ante un mercado alimentario cada vez más exigente y comprometido con la seguridad alimentaria, la salud y la sostenibilidad y unos consumidores que reclaman soluciones personalizadas, Caimari señala que el gran reto para la industria es “entender bien el organismo y pasar de una nutrición basada en guías alimentarias destinadas a la población general, apta para toda la población, pero que no siempre da los resultados que se requiere, a otra adaptada a cada individuo (nutrición de precisión personalizada) o a grupos de individuos con metabolismos similares (nutrición de precisión grupal)”.
Investigación colaborativa
En el consorcio de este proyecto colaborativo pionero en Europa participan también los centros tecnológicos AZTI, Ainia, Anfaco–Cecopesca y CNTA. Coordinados todos ellos por Eurecat a través de sus unidades de Nutrición y Salud y de Ciencias Ómicas, una unidad mixta de I+D+i formada por profesionales de dicho centro y de la Universitat Rovira i Virgili.TecnomiFood ha permitido “posicionar a los centros que damos apoyo a las empresas en esta materia no sólo en el sector agroalimentario español, sino siendo pioneros en una forma de trabajar a nivel europeo, al integrar las capacidades diferenciales de cada centro en cada una de las ómicas”, ha explicado el director científico del Área de Biotecnología de Eurecat, Francesc Puiggròs.
Además, este proyecto les ha permitido “aprender a trabajar juntos y desarrollar un flujo de trabajo, de modo que se han incrementado los modelos de alto rendimiento para ponerlos al servicio de las empresas”, señala Puiggròs. Para avanzar en la transferencia tecnológica apuesta entre otras vías por “incorporar más inteligencia artificial en el futuro, lo que permitirá aunar lo que cada centro hace todavía por separado”.
La Red, integrada en la primera línea de ayudas del Programa Cervera, ha ejecutado hasta ahora 3,25 millones de euros en contratos con distintas empresas que han apostado por las tecnologías ómicas aplicadas a la innovación alimentaria y está previsto que alcancen los 5,25 millones.
La red Cervera
El estudio elaborado por Fedit, ‘El impacto de los proyectos Cervera: el éxito de la cooperación en I+D+I’, detalla que desde 2020 “la financiación pública de proyectos de I+D en los que las tecnologías ómicas aplicadas a la alimentación y a la nutrición desempeñan un papel importante se situó en los 13,4 millones de euros al cierre de 2021 y, al completarse el ejercicio de 2022, los 17,5 millones, duplicando las previsiones iniciales”. 92 investigadores han trabajado a jornada completa en los centros de la red en tecnologías ómicas, un 23% más de los previstos inicialmente.Los ingresos generados por los centros tecnológicos gracias a la prestación de servicios a empresas en las áreas de I+D incluidas en el Programa Cervera, alcanza los 109,31 millones de euros
Los avances tecnológicos financiados a través del Programa Cervera han demostrado tener un alto impacto económico y social, tal y como ha constatado el estudio de Fedit. El análisis detallado de cada proyecto refleja el efecto multiplicador de la inversión píublica, ya que por cada euro invertido en esta convocatoria se han conseguido 7,2 euros adicionales de otras fuentes de financiación, “y todo ello cuando los proyectos no han terminado de ejecutarse, por lo que su fase de transferencia a la sociedad no ha llegado a su etapa más relevante”, indican desde Eurecat.El volumen de ingresos generados por los centros tecnológicos participantes, gracias a la prestación de servicios a empresas en las áreas de I+D incluidas en el Programa Cervera, alcanzará los 109,31 millones de euros a finales de 2022. A ellos hay que sumar cerca de 175 millones de euros procedentes de diversas líneas de financiación pública, autonómica, nacional y europea. “De ese modo, se puede estimar un impacto económico total de 284,31 millones de euros en los algo menos de los 5 años de desarrollo de esta iniciativa, lo que supone aplicar un multiplicador de 7,18 sobre la aportación inicial del programa”, explican desde Eurecat.
